Su partida repentina y trágica nos deja un vacío difícil de llenar en la comunidad médica y académica, pero su legado perdurará en todos aquellos a quienes formó, ayudó e inspiró.

La Dra. Martínez cursó sus estudios de Medicina en la Universidad de Chile entre 1958 y 1964. Posteriormente, entre 1965 y 1968, realizó su beca mixta de Medicina Interna y Anatomía Patológica, especialidad que decidió tomar debido a la escasez de médicos patólogos en la época. Un año después de finalizar su formación, obtuvo dos becas para estudios de posgrado en la Universidad de Londres. A su regreso, asumió como Jefa del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital San Juan de Dios. Durante su destacadísima carrera en la Universidad de Chile formó a más de 50 especialistas y dejó un legado académico inigualable, logrando posicionarse como un referente indiscutido de la especialidad en un mundo predominantemente masculino.

En 1980, participó en la creación de la Sociedad Chilena de Anatomía Patológica, la cual presidió durante seis años. Su trayectoria fue reconocida en agosto de 2013, cuando fue nombrada como Maestra de la Patología Chilena y en 2017 cuando el Colegio Médico de Chile reconoció su trayectoria profesional y académica en el día internacional de la mujer. Honores que reflejan su inigualable dedicación y contribución al desarrollo de la medicina y la anatomía patológica en Chile.

Su presencia en los seminarios de placas de los martes por la tarde sigue siendo recordada con admiración por sus ex alumnos y residentes. Su trato podía ser exigente, su rigor incuestionable, pero era en ese espacio de aprendizaje donde transmitía su vasto conocimiento con una combinación de disciplina y pasión. Aquellos que tuvieron el privilegio de compartir esos momentos evocan con nostalgia su tono de voz inconfundible, sus preguntas desafiantes y su sentido del humor mordaz pero agudo.

Más allá de su excelencia académica y profesional, la Dra. Martínez fue una persona generosa y accesible. Siempre dispuesta a ayudar y compartir su conocimiento y experiencia. Recibía a colegas que acudían a ella con casos difíciles, incluso en horarios intempestivos. En su laboratorio, en su hogar, en congresos y encuentros científicos, su disposición para colaborar y compartir su conocimiento nunca tuvo límites. Para muchos, fue una guía, un referente, alguien a quien aspiraban a parecerse, no solo en maestría diagnóstica, sino en entereza y carácter.

Su vida y su trayectoria estuvieron marcadas por una dedicación incansable a la medicina y a la enseñanza. Quienes la conocieron, no solo en las aulas y laboratorios, sino también en espacios más informales, recuerdan su lado lúdico y su cálido espíritu. En congresos y reuniones científicas, más allá de la seriedad del trabajo, brillaba con su inteligencia, humor filoso e inconfundible carisma.

Su fallecimiento ha conmovido profundamente a la comunidad médica, no solo por la pérdida de una brillante patóloga, sino por la forma en que ocurrió. En un acto que refleja su valentía y determinación, perdió la vida en un incendio intentando rescatar a su querido perrito. Este gesto final, trágico y conmovedor, resuena con la esencia de quien fue: una mujer inquebrantable, valiente y con un sentido del deber y la responsabilidad que trascendía cualquier circunstancia.

Hoy, colegas, alumnos y amigos lamentan su partida, recordándola con respeto, admiración y afecto. Como expresó uno de sus alumnos: “Nos ha dejado una grande, quizás la más grande hasta ahora de los médicos anátomo-patólogos en Chile.” Su legado quedará en los innumerables médicos que formó, en los pacientes que indirectamente benefició con sus diagnósticos certeros y en todos aquellos que encontraron en ella no solo una maestra, sino una fuente de inspiración.
La Dra. Virginia Martínez Corta será recordada por su inteligencia, su rigor, su generosidad y su compromiso absoluto con la enseñanza y la medicina. Su ejemplo seguirá vivo en cada profesional que alguna vez tuvo el privilegio de aprender a su lado.

Descansa en paz, querida Dra. Martínez. Su luz y su conocimiento seguirán guiando el camino de muchos.

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